Este año arriba a su medio siglo de labor educativa la escuela Santo Hermano Miguel, ubicada en el sector El Ejido de esta ciudad, que ha sido un semillero forjador de hombres y mujeres formados en valores, y que se han destacado en diferentes escenarios de la sociedad.
Sus actuales autoridades se aprestan a celebrar sus bodas de oro en grande, contando con la presencia de uno de sus fundadores, el hermano José Palcampo, y donde buscan atraer a muchos de los egresados para compartir recuerdos, experiencias y rememorar aquellos tiempos de luchas, sueños y esperanza.
La entidad educativa, hermana del Colegio De La Salle, fue creada en 1963 por la Congregación de Hermanos de las Escuelas Cristianas (La Salle), que tiene presencia en más de 80 países, con la activa colaboración del entonces obispo, monseñor Hugo Eduardo Polanco Brito y Cáritas Diocesana y un comité de damas dirigido por Margarita Luna de Espaillat y Mariana Grouch.
La dirección
En declaraciones de su director, hermano Gerardo Pérez, cuenta que la escuela Hermano Miguel abrió sus puertas en septiembre del 1963, con 124 alumnos, hijos de padres pobres del Ejido, distribuidos en tres cursos, tercero, cuarto y quinto, a cargo de los Hermanos de la Salle y supervisado por las autoridades escolares.
Su primer director fue el hermano Anselmo y contó con la activa participación de los hermanos Juan y José, siendo este ultimo todavía educador del centro docente.
Para su segundo año tuvo una población escolar de 151 alumnos, todos varones en cuatro cursos, “todos con una disciplina admirable en todos los aspectos de la enseñanza”.
El centro docente fue bautizado con el nombre de “Hermano Miguel”, por tratarse de un destacado lasallista ecuatoriano que en aquella época estaba en proceso de glorificación oficial, y especialmente porque su vida fue consagrada a la educación de los hijos de los obreros. Fue además miembro de la Academia de la Lengua Española en Ecuador, poeta y escritor.
Pérez precisa que desde su fundación el centro docente beneficia, además del Ejido, a las comunidades de Mejoramiento Social, Sávica, Cecara, Reparto Perelló, Yaguita de El Ejido, los Platanitos, la Gallera y se ha extendido hasta Gurabo y Cienfuegos, “ya que los padres y madres que estudiaron en nuestras aulas quieren para sus hijos e hijas el mismo rigor académico, disciplinario y estilo de educación en los valores lasallistas”.
Su lema Gerardo Pérez define a los principios cardinales del Hermano Miguel, como Fe, Fraternidad y Servicio, que en la actualidad sigue adelante con la actualización del profesorado capacitándoles para las nuevas metodologías educativas, así como buscando una prolongación en el hogar.
Para el presente año escolar, la escuela cuenta con una matrícula de 281 alumnos en educación media, 480 en básica y 60 en preprimaria, más la tanda nocturna de básica para adultos.
El Comité Organizador
PEl programa del medio siglo El director de la Escuela Santo Hermano Miguel se refirió a los inicios del centro y el aporte extraordinario que dieron sus fundadores, entre ellos José Palcampo presente en estas celebraciones de bodas de oro, inspirados en la filosofía lasallista.
Para las actividades fue creado un comité organizador que el próximo 23 de septiembre prepara una peregrinación nocturna para el Santo Cerro, el 29 cumpleaños del centro académico, izamiento de la Bandera Nacional, del colegio y un desayuno colectivo, con una misa enca bezada por el arzobispo de Santiago, Ramón Benito de la Rosa y Carpio, en las instalaciones del Club Sameji, en las inmediaciones del local del centro docente, y en las semanas siguientes hasta terminar el presente año, un Día Familiar Lasallista, con un amplio programa para esos fines. Además, en diferentes fechas habrá encuentros de alumnos de diferentes períodos de estos 50 años, hasta culminar en mayo del 2014. El lema para estas celebraciones es, “Juntos y por asociación, educando en la fraternidad y transformando vidas”.
JOVENES EN ACCION
En la hora de receso los jóvenes estudiantes comparten en el patio del recinto escolar. En este centro docente el estudiantado no es un ente pasivo, tendrá una activa participación también en las celebraciones programadas del medio siglo de vida.
Recuerdos La comunidad educativa recuerda las luchas y esfuerzos de la primera generación y sus fundadores, entre ellos el hermano Alfredo Morales, figura emblemática de los lasallistas.